UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL
FACULTAD DE CIENCIAS PSICOLÓGICAS
TRABAJO DE COMPUTACIÓN III
TEMA:
SITUACIÓN SOCIAL DE DESARROLLO (S.S.D.)
INTEGRANTES DEL GRUPO:
Diana Galarza
Laura Castellanos
Gabriela Ortiz
Mariuxi Montaño
Blanca Briones
DOCENTE:
ing. Alicia Ruiz
CURSO:
Tercer Semestre M1
En el presente artículo se pretende abordar una de las categorías fundamentales de la Teoría Histórico Cultural, la de situación social del desarrollo y proponer una serie de categorías subsidiarias de la misma.
La perspectiva histórico cultural asume la siguiente posición teórica: Lo social es la esencia de la psiquis humana, la historia de la psiquis humana es la historia social de su constitución. Una vez constituida, sin embargo, no está dada de manera directa en las estructuras orgánicas del niño, sino que está presupuesta como cualidad de la que debe apropiarse el sujeto en desarrollo. Casi como la psiquis no es algo inmutable en el curso del desarrollo histórico de la sociedad, no lo es tampoco en el curso del desarrollo individual; las transformaciones que experimenta son tanto estructurales como funcionales.
Para el análisis de cualquier categoría de esta teoría es vital tener en cuenta la ley de la doble formación de lo psíquico enunciada por Vigotsky

Situación social de desarrollo en edad preescolar.
En el presente artículo se pretende abordar una de las categorías fundamentales de la Teoría Histórico Cultural, la de situación social del desarrollo y proponer una serie de categorías subsidiarias de la misma.
La perspectiva histórico cultural asume la siguiente posición teórica: Lo social es la esencia de la psiquis humana, la historia de la psiquis humana es la historia social de su constitución. Una vez constituida, sin embargo, no está dada de manera directa en las estructuras orgánicas del niño, sino que está presupuesta como cualidad de la que debe apropiarse el sujeto en desarrollo. Casi como la psiquis no es algo inmutable en el curso del desarrollo histórico de la sociedad, no lo es tampoco en el curso del desarrollo individual; las transformaciones que experimenta son tanto estructurales como funcionales.
Para el análisis de cualquier categoría de esta teoría es vital tener en cuenta la ley de la doble formación de lo psíquico enunciada por Vigotsky
VIGOTSKY
Dio una caracterización cualitativa, en cada etapa del desarrollo psíquico del niño.
Por ejemplo, en la edad preescolar:
En cuanto a lo cognitivo, es muy notable ver el desarrollo de la memoria en estos niños, ya que existe desde sus vivencias de la relación y los estimulo de su hogar, con las nuevas relaciones y estímulos en la escuela un medio de acumulación de experiencia personal, a esta edad todas las funciones psíquicas y su peculiaridad se vinculan a este factor.
LAS VIVENCIAS
Fiel al principio de hacer el análisis de los fenómenos complejos, no por elementos, sino por “unidades”, que conservan en una forma simple las propiedades inherentes al todo, L.S. Vigotsky comenzó a buscar la correspondiente “unidad” en el estudio de la propia “Situación Social De Desarrollo”. Como tal distinguió la vivencia (o la “relación afectiva” del niño con el medio). La Vivencia, según Vigotsky, es una “unidad” en la que están representados, en un todo indivisible, por un lado el medio, es decir, lo experimentado por el niño; por otro, lo que el propio niño aporta a esta vivencia y que a su vez, se determina por el nivel ya alcanzado por él anteriormente.
Vigotsky consideraba que el carácter de la vivencia es determinada al fin y al cabo por el hecho de cómo el niño comprende las circunstancias que influyen en él, es decir, por el nivel del desarrollo de sus generalizaciones. Este autor decía que si dos niños han de interpretar (comprender, tomar conciencia) un mismo hecho de distinta forma, éste tendrá para ellos un sentido completamente distinto y por lo tanto lo vivenciarán de maneras diferentes. por ejemplo: la enfermedad de la madre, que generalmente provoca vivencias penosas en los escolares pequeños y en los adolescentes, puede ser vivenciada débilmente por el niño y le puede parecer incluso un suceso alegre, ya que él no puede comprender profundamente esta situación y los adultos le permiten hacer cosas que en otras circunstancias le habrían prohibido. Por eso, el citado suceso puede dejar huella indeleble en el carácter de los niños mayores, y sin embargo, resultar insignificante para la formación de la personalidad.
Desarrollo social en niños en edad preescolar
A los tres años de edad, el niño será menos egoísta que cuando tenía dos. También dependerá menos de los padres, una señal de que su sentido de identidad es más fuerte y más seguro. Ahora jugará con otros niños, interactuando en lugar de jugar cada quien por su lado. En el proceso, reconocerá que no todos piensan igual a él y que cada uno de sus compañeros de juego tiene muchas cualidades únicas, algunas agradables y otras no. También notará que se acerca más a ciertos niños y empieza a desarrollar amistad con ellos. Mientras crea estas amistades, descubrirá que también tiene cualidades especiales que lo hacen agradable; una revelación fundamental que estimulará su autoestima.
Mientras se vuelve más consciente y sensible ante los sentimientos y acciones de los demás, de manera gradual dejará de competir y aprenderá a colaborar cuando juegue con sus amigos. Será capaz de respetar los turnos y compartir los juguetes en grupos pequeños, aunque no lo haga siempre. En lugar de arrebatar, llorar o gritar por algo, en muchas ocasiones lo pedirá de una manera educada. Como resultado, podrá esperar una conducta menos agresiva y sesiones de juego más tranquilas.
Con frecuencia, los niños de tres años de edad son capaces de resolver sus propias disputas al tomar turnos o intercambiar juguetes.
Los niños de tres años pasan la mayor parte del tiempo de juego en una actividad de fantasía, el cual tiende a involucrar más colaboración que el juego enfocado en juguetes y juegos. Al ver el papel que desempeña el niño en los juegos imaginarios, también comenzará a identificar su propio sexo.
El intento de comprender las particularidades de las vivencias características de los niños de una edad determinada conduce inevitablemente al análisis de las NECESIDADES y ASPIRACIONES DEL NIÑO. Las cuales se dieron a través de Procesos de Investigaciones Psicológicas donde se reflejó que El análisis de condiciones puso de manifiesto que su carácter depende de las circunstancias:
- La posición del estudiante entre los que lo rodean y su interrelación con ellos
- La medida en que el escolar es capaz de responder a las exigencias que le plantea el estudio.
La teoría de Lev Vigotsky tuvo mucha acogida hacia el desarrollo psíquico del niño pero hubo otros autores que quisieron relacionar la situación social del desarrollo con las vivencias del niño de las que hablaba Vigostky y donde se manifestaban las necesidades del niño entre ellos tenemos:
L. S. Slavina
Dedicada al papel de la familia en la formación de la actitud de los niños hacia el estudio y la escuela. En el trabajo se describe un caso en el que en una misma familia, es decir, bajo las mismas circunstancias, en dos niños se formó una actitud distinta hacia el estudio, debido a que los padres no le daban igual importancia de los éxitos escolares de uno y otro niño
T. V. Dragnova
En el estudio de los alumnos indisciplinados y con fracaso escolar pone de manifiesto que las influencia del medio no siempre ejercen la misma influencias sobre el desarrollo, se determinan por dos condiciones:
- Exigencias formadas por el medio social
- Exigencias planteadas dado por los que los rodean
A. G. Kovalley y U. N. Mlasishey
Se dedicaron al estudio del carácter se cita el caso de dos niñas gemelas univitelinas, cuyas caracteres se desarrollaron de forma totalmente distinta, solo por el hecho de que a cada una le fue destinado un lugar diferente en la familia. ( la diferencia de actitud de los padres hacia los hijos determinan la diferencia de los caracteres, aun cuando vivan y se eduquen bajo las mismas condiciones).
A.N. Leontiev
La tentativa de explicar la peculiaridad de la caracterización del niño en las distintas edades, por el lugar que objetivamente ocupa en el sistema de las relaciones humanas en las distintas etapas de su desarrollo, fue realizado por primera vez por A.N. Leontiev. Al caracterizar en uno de sus trabajos algunos rasgos de los niños de edad preescolar, escribe: “Si escudriñamos atentamente en todas estas particularidades del niño preescolar, no será difícil descubrir la base general que las relaciona. Es la posición real del niño desde la cual se le revela el mundo de las relaciones humanas, condicionada por el lugar objetivo por él en estas relaciones”. De acuerdo con Leontiev, este lugar objetivo de los niños en edad preescolar se determina ante todo por el hecho de que todas sus necesidades fundamentales son satisfechas por los adultos. “Pero - escribe más adelante Leontiev- si sucede que las relaciones de la vida práctica se reestructuran, si, por ejemplo, en sus brazos se encuentra su hermanita pequeña y la madre se dirige a él como a un ayudante, como a un participante de la vida adulta, entonces todo el mundo se abre ante él de forma totalmente distinta. No importa que aun no sepa mucho, que comprende poco, mientras más rápidamente reevalúe lo que le es conocido , tanto más rápidamente cambiará su caracterización psíquica general.
Habiendo emitido esta opinión, sin embargo Leontiev no fue consecuente hasta el fin del desarrollo ulterior y la concreción de estas posiciones generales. De esta forma -escribe más adelante- el cambio de lugar ocupado por el niño en el sistema de las relaciones sociales es lo primero que hay que observar al tratar de llegar a la solución de la cuestión de las fuerzas motrices del desarrollo de su psiquis.
No obstante, este lugar por sí mismo no determina, por supuesto, el desarrollo; sólo caracteriza el nivel ya alcanzado. Lo que determina directamente el desarrollo de la psiquis del niño es su propia vida, el desarrollo de la actividad del niño, tanto externa como interna.
Este desarrollo depende a su vez, de las condiciones de vida existentes.
Bozhovich consideró que los escritos de Leontiev muestran cierta vaguedad en las principales relaciones que deben ser observadas para la comprensión de las fuerzas motrices del desarrollo psíquico del niño. Pues el lugar que ocupa el niño en la vida, la posición desde la cual, según el propio Leontiev se abre para el niño, la realidad circundante y el mundo de las relaciones humanas, es también la situación social de desarrollo en las que están ligadas en una compleja unidad las condiciones externas e internas y de cuyas particularidades dependen la actividad del niño y su conducta y por consiguiente, todo el curso de la formación de su personalidad. Desde este punto de vista resulta incomprensible la opinión de Leontiev acerca de que el lugar ocupado por el niño en la vida caracteriza sólo el nivel ya alcanzado y que lo que determina el desarrollo del niño es la “propia vida”, es decir, su actividad real.
Es imposible separar el concepto de actividad del concepto de posición, ya que la propia actividad se determina por la posición del niño en el medio y resulta sólo un modo de satisfacer las necesidades vinculadas con esta posición.
Hay que comprender la situación social concreta de desarrollo, específica para cada etapa de la evolución del niño, lo que significa determinar el lugar que los niños de la edad correspondiente ocupan en el sistema de las relaciones sociales, las exigencias que en relación con este les plantea la sociedad y los derechos y obligaciones que conllevan. pero para la comprensión de la situación social de desarrollo es necesario tener en cuenta también con qué posibilidades y necesidades, surgidas en un periodo anterior y que tienen importancia actual, arriban los niños a una etapa determinada de su evolución. Así, resulta imprescindible el análisis de los factores del desarrollo, tanto internos como externo, tomados en su unidad e interdependencia, ya que sólo considerando esta unidad podremos comprender la estructura de las aspiraciones y necesidades del niño, cuyo proceso de satisfacción determina su desarrollo en un determinado periodo de edad.